

AUTOR: J. Moreno Sanjuán.
Diplomado en fisioterapia
Fisioterapeuta del Hospital “San Agustín” de Avilés
email:javivimosan@telecable
Los casos de Esclerodermia que llegan a las manos
del fisioterapeuta son muy escasos, ya que la gran mayoría son tratados
mediante farmacos por el clínico.
Al llegar a nuestras manos un paciente de Esclerodermia quisimos aprovechar
la ocasión para demostrar que el tratamiento fisioterápico
es efectivo para paliar los efectos de esta enfermedad; este consistio en
: hidroterápia, baños de parafina, ejercicios respiratorios,
cinesiterápia y estiramientos musculares; consiguiendo con ello un
aumento de los arcos articulares y un aumento de la función respiratoria
redundando todo ello en una mejor calidad de vida del paciente.
PALABRAS CLAVE
Esclerodermia; Fisioterápia; Cinesiterápia; Ejercicios respiratorios; Termoterapia; Hidroterapia.
INTRODUCCIÓN
La esclerodermia constituye un cuadro invalidante
tanto articular como muscular con manifestaciones respiratorias y viscerales
variadas.
Es desde el punto de vista musculoarticular y respiratorio desde el que
debe ser tratado el paciente en cuanto a la fisioterapia se refiere.
En el caso que nos ocupa nos encontramos con un paciente de sexo masculino que presenta poiquilodermia, síndrome de Raynaud que le afecta a los dedos de ambas manos, aspecto ceroso de la epidermis de forma generalizada; la edad del paciente es de 48 años y debido a su déficit de función respiratoria se le hace una espirometría al comienzo del tratamiento para posterior comparación resultando:
C.V.
Teórico 3940 Hallado 2150 % 55
VEMS
Teórico 3100 Hallado 1350 % 44
I. Tifeneau
Teórico 79% Hallado 63%
En cuanto al problema articular y muscular del paciente, en este caso nos centraremos en manos, muñecas hombros y tobillos por ser estas articulaciones las más afectadas. Presenta un déficit a la extensión de ambas muñecas de 45º con flexión metacarpofalángica, abducción de hombro derecho de 100º y de hombro izquierdo de 110º, flexión de hombros ligeramente deficitaria (- 25º) pie equino bilateral que le impide una marcha normal; así mismo presenta flexión metacarpofalángica de 20º con imposibilidad de extensión sin previa flexión de muñeca.
Por todo lo anteriormente expuesto se inicio tratamiento fisioterápico con el fin de mejorar las actividades de la vida diaria del paciente y mediante el presente trabajo se pretende incidir en la necesidad de que estos pacientes sean tratados multidisciplinariamente aclarando, si cabe, los protocolos de tratamiento fisioterápico.
MATERIAL Y METODO
Para el tratamiento de la esclerodermia, en este
caso, empleamos:
-Hidroterapia
-Baños de parafina
Cinesiterapia:
- Ejercicios respiratorios dirigidos
- Movilizaciones asistidas
- Masaje
- Estiramientos
- Ejercicios activos
- Autoestiramientos
- Bicicleta
La hidroterapia consistió en chorros subacuáticosy ejercicios generales en piscina a 36,5º C durante 15 minutos.
Los baños de parafina se aplicaron en manos y muñecas durante 10 minutos y previos a movilización y estiramiento.
En cuanto a la cinesiterapia; los ejercicios respiratorios fueron de expansión costal, ejercicios diafragmáticos y trabajo de la musclatura auxiliar de la respiración; las movilizaciones asistidas y los estiramientos fueron referidos a hombros, codos, muñecas y dedos; los ejercicios activos tenían como finalidad la flexibilización de columna cervical y tronco; los masajes consistieron en amasamientos de ambos triceps surales previos a los autoestiramientos que se hicieron usando la tabla de Freeman para elongación de ambos musculos y la bicicleta se uso para tonificación general de miembros inferiores.
El tratamiento tuvo una duración de 4 meses en sesiones diarias ( 5 dias a la semana)
Así mismo, se uso un Espiro-Flow III par estimulación de la inspiración posterior a los ejercicios respiratorios.
RESULTADOS
Unos dias antes de decidir el alta del paciente se le realizó una espirometría para comparación con la que se le hizo al comienzo del tratamiento y cuyos resultados fueron:
C.V. Hallado 2650 % 65
V.E.M.S. Hallado 1850 % 59
I. TIFFE 69,8%
Estos datos comparados con los de la espirometría efectuada al comienzo del tratamiento nos da como resultado un aumento de la capacidad vital y del volumen espiratorio máximo por segundo.
Desde los primeros dias del tratamiento, el paciente refiere mejoría subjetiva " se encentra más suelto"; los ejercicios que se le indican son más faciles de llevar a cabo despues de la hidroterapia que cuando los hace en su domicilio. Así mismo, refiere una mejorá en su función respiratoria corroborado por el uso del Espiro-Flow III que nos sirve para un control aproximado de dicha función y, a la vez, para un estimulo y autocontrol del paciente.
Al alta el paciente presenta:
- abducción de ambos hombros de 140º
- flexión de hombro completa
- flexión dorsal de tobillo de 15º (desaparición de pie
equino) lo que permite al paciente una marcha que puede ser considerada
como normal aunque dicha flexión dorsal de tobillo no sea completa.
En cuanto a muñeca y dedos, es aquí donde los resultados fueron peores no consiguiéndose una extensión completa de las muñecas aunque si se alcanza la postura fisiológica de muñeca y dedos lo que permite al paciente una mejoría ostensible en la función de ambas manos.
Al alta se aconseja al paciente ejercicios y estiramientos de los grupos musculares que ya trabajaba en el gimnasio así como ejercicios respiratorios de expansión costal y el uso del estimulador de la inspiración.
CONCLUSIONES
Debido a los pocos casos de esclerodermia que llegan
a las manos de los fisioterapéutas resulta imprescindible abrir una
via de tratamiento por medios físicos de estos pacientes sin menospreciar
otras formas de paliar la enfermedad que nos ocupa.
Dicho tratamiento fisioterápico debe centrarse, en la mayoría
de los casos, en los problemas respiratórios y en cuanto al problema
musculo-articular del paciente, resulta de vital importancia el uso del
calor en cualquiera de sus formas así como los posteriores estiramientos
de los grupos musculares afectados.
Es importante que el paciente tome conciencia de su enfermedad y de que
el tratamiento no termina al salir del gimnasio, para ello deberemos educarle
y enseñarle aquello que puede ser beneficioso para que los resultados
que hayamos conseguido se mantengan durante el tiempo asi como que sea capaz
de reconocer cualquier retroceso en las funciones conseguidas para poner
remedio lo antes posible; por tanto el seguimiento de estos pacientes resulta
indispensable. En todo caso, el fin último, será una mejora
en las actividades de la vida diaria.
BIBLIOGRAFÍA
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Farreras, Rozman. Medicina Interna. Ediciones Doyma 1988 p. 1042 a 1045.
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H. O. Kendall, F. P. Kendall, G. E. Wadsworth. Músculos Pruebas y Funciones. Editorial Jims Barcelona 1979. p. 23, 24, 26, 160 a 162.
V. Sanchis Olmos, F. León Vazquez. La Mecánica del Aparato Locomotor y su Exploración Funcional. Publicaciones del Servicio de Traumatología del Hospital Provincial de Madrid 1959. p. 25 a 31, 77 a 122, 207 a 209.
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